LOS ROSTROS DE BURKINA

     



Todos los rostros del mundo son espejos…Aún cuando existe silencio total el rostro es capaz de transmitir y hablar por si solo.

La teoría dice que las palabras solo transmiten el 7% del mensaje, el tono del voz entre el 20 y el 30 y el lenguaje corporal entre el 60 y 80.


No sé… es posible que así sea, lo cierto es que siempre buscamos los ojos del otro para establecer una comunicación directa. Para descubrir quién es, sentirlo…


Los rostros de Burkina Faso, como suele ocurrir con todas esas caras que pueblan África, hablan con los ojos, con esas miradas cautivadoras que traspasan los retratos.


Harta de máscaras, maquillajes que ocultan…Una no deja de asombrarse ante estas miradas limpias, ojos de pupilas dilatadas, facciones serenas…


Llevan escrita la historia de sometimiento, esclavitud, ultraje, que ha vivido su pueblo, pero también la esperanza.


Los hombres y las mujeres de Burkina cautivan por su expresión natural, su franqueza. Los niños y niñas por su luminosidad, alegría, ingenuidad y su amor a la vida.


Mirándoles a la cara una piensa que los europeos hemos perdido la clave para una vida plena: la sinceridad, la honestidad y la sencillez. Pienso que con eso basta. 
Si te interesa África, sus gentes, su cultura, la manera de expresar sus emociones, sus colores y los sentimientos que desprende quizá te guste este BLOG

estherroig

Periodista en continuo aprendizaje. Vivir es una experiencia que necesita ser contada. La comunicación nos hace crecer, acorta distancias y nos enriquece. Con el tiempo he aprendido que la vida se compone de historias, grandes y pequeñas, de palabras, imágenes y contenidos, y de cómo los compartimos. Lo que no se comunica no existe. Hoy escribo historias para comprender la vida, para detenerla en sus matices, porque cada relato es un intento de entendernos y entender el mundo que nos rodea.