MACHU PICHU, UN VIAJE ESPIRITUAL QUE TE CONECTA CON EL SOL Y LA TIERRA

La mayoría de las personas que visitan el Machu Picchu cuentan haber experimentado una energía especial, única, diferente.  Desde tiempos inmemorables se ha hablado de la espiritualidad que hay en la ciudad inca con su fantástico paisaje lleno de bellas montañas de todos los colores del verde. A esta maravilla paisajística hay que añadir la rica historia que esconde cada una de las impresionantes construcciones.

La ciencia con sus numerosas investigaciones apunta que esa energía podría provenir del suelo e incluso de algunas edificaciones tan antiguas como el tiempo. Sin embargo, nadie puede negar que hay lugares especiales reconocidos por todas las áreas del saber que destacan por su intensa energía. Estos son la Intihuatana ‘el Reloj Solar’, una roca gigante trabajada en tres niveles con una formación rectangular cuya sombra indicaba la posición del sol. Es en realidad un calendario astronómico que marca las estaciones del año.  Los lugareños  y muchos viajeros creen que la energía solar que recibe aporta vitalidad a las personas; solo con acercar las manos a la roca, sin tocarla.

Otro de los lugares considerados sagrados es La Casa del Guardián, la edificación rústica de piedra que sirvió como punto de vigilancia de la ciudad de Machupichu. Esta especie de habitáculo está ubicado en la parte más alta del sitio arqueológico, justo donde se tiene la vista más perfecta del lugar. Un lugar donde los practicantes de yoga se sientan a meditar.

La Roca Sagrada es otro de los lugares llenos de energía y espiritualidad. Se trata de una inmensa roca pulida de forma irregular cuyas formas asemejan la de una montaña. Se ubica justo detrás de la montaña Huayna Picchu y, a lo lejos, la montaña Yanantín.  Siguiendo el viaje nos encontramos con la La Puerta del Sol ‘el Intipunku’, una de las edificaciones más importantes de Machu Picchu puesto que fue el punto de control y acceso a la ciudad durante el incanato.  Este lugar sagrado está formado por un conjunto de muros, ventanas y puertas por donde ingresan los rayos del sol en los solsticios de verano.

En estas tierras andinas las preguntas acompañan siempre al viajero, especialmente una: ¿de dónde proviene esta energía? Una vez más la ciencia nos dice que el Machu Picchu está ubicado entre dos fallas geológicas y en lo alto de un ‘istmo’ lo que provoca que sucedan recurrentes temblores y terremotos. Esta liberación de fuerza telúrica provocaría la energía que dicen sentir algunos turistas en la ciudad inca.

Sin embargo, las personas que experimentan la energía y la espiritualidad en estas tierras aseguran que hay algo más allá de la explicación científica. Aseguran que de algún modo inexplicable conectan con  esta tierra de insondable sabiduría, de una gran mística. Dicen entrar en conexión con los Incas y sus legados; con la magia andina. Es por eso por lo que buscan conocer a sus chamanes, sus sacerdotes, su legado, sus guardines etéricos y todo lo que puede aportarles estas tierras.

Celebraciones especiales

Este recorrido por el Machu Picchu no puede finalizar sin destacar celebraciones especiales, únicas, que aumentan aún más el atractivo de estas tierras. Como, por ejemplo, la Fiesta del Inti Raymi, es decir ‘Fiesta del Sol’, del 20 al 24 de junio, según el año.  Se trata de una multitudinaria ceremonia en el templo del Coricancha, la fortaleza de Sacsayhuaman y la actual Plaza de Armas.  Hoy, los pobladores cusqueños siguen celebrando esta ceremonia en honor al sol mediante una gigantesca puesta en escena en los mismos escenarios. En esos días, muchos turistas acuden a Cusco y Machu Picchu para llenarse de la alegría y misticismo de esta fiesta.

En agosto, el día 1, se celebra el Día de la tierra ‘Pachamama’ tambien llamado de la madre Tierra. Durante esas fechas los pobladores de Cusco suelen realizar los llamados ‘Pagos a la tierra’, un ritual que practicaron los incas y sus predecesores. Ese día muchos turistas llegan a Cusco y Machupicchu para ser parte de estos rituales. Al final, muchos experimentan la espiritualidad y energía que irradian los dioses incas: las montañas, el sol, la tierra…

Ya en noviembre, el día 2, los incas celebran el Día de los muertos. Los lugareños acuden a  los cementerios para homenajear a sus muertos. Se cree que ese día los difuntos están presentes en espíritu con los vivos. En las casas se ofrecen bebidas, alimentos y distintos tipos de ofrendas. Los turistas que tienen la suerte de visitar Cusco y Machu Picchu esa fecha, pueden sentir la energía y espiritualidad el pueblo cusqueño.

El magnetismo que emana el Machu Picchu ha provocado que sea uno de los lugares más destacados dentro del llamado Turismo Espiritual. Realmente el viajero que visita este lugar vuelve enamorado de la belleza natural de su entorno de montañas y con sus maravillosas y misteriosas estructuras de piedra. Edificaciones arqueológicas que han soportado el paso del tiempo, y que aun soportan los pasos de miles de personas cada día.

El asombro “inevitable” que causa Machu Picchu en las personas que la ven, ha hecho que sea designada una de las 7 maravillas del mundo moderno y uno de los lugares más increíbles para visitar en el mundo entero.

estherroig

Periodista, interesada en temas sociales Fundadora y presidenta de la ONGD MENUTS DEL MÓN, www. http://www.menutsdelmon.org/. Gerente del Centre Intercultural , www.http://centreintercultural.menutsdelmon.org/

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